La gran cantidad de datos que se manejan en la actualidad  conlleva una serie de protocolos en materia de protección de los mismos.

Estos protocolos son necesarios para proteger la privacidad de los consumidores y favorecer a las empresas su transformación a un entorno digital.

Cada país ha configurado un marco legal  para la protección de las personas físicas en relación con el tratamiento de los datos personales, derecho fundamental protegido por el artículo 18.4 de la Constitución española.